El descubrimiento de Helen Frankenthaler (1928-2011)

En 2011 se cerró un capítulo memorable de la Historia del Arte: murieron los dos últimos grandes representantes del Expresionismo Abstracto: Helen Frankenthaler y Cy Twombly.

A menudo pasa desapercibida la gran aportación de Helen Frankenthaler a la historia del arte contemporáneo: una revolucionaria técnica que resultará fundamental en el desarrollo del expresionismo abstracto: La Stain Painting.

Adoptando la técnica del automatismo surrealista, tan importante para los pintores americanos, la stain painting consistía en el uso de la trementina como disolvente de la pintura, aplicada sobre el lienzo de tela sin preparar previamente. Si hay un aspecto menos conocido pero crucial en el desarrollo las dos subescuelas (action painting y color-field painting) del Expresionismo Abstracto desde su división a finales de los años 40 es el empleo de la técnica de la stain painting, conocido en castellano como técnica de la tela cruda, uno de cuyos precursores fue Joan Miró, quien en sus obras tempranas se resistía a preparar el lienzo a la hora de pintar.

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Esta técnica, utilizada por el catalán desde los años 20 y durante los años 30 y 40, consistía en mezclar el color al óleo con su propio diluyente, esto es, trementina o aguarrás, que haría que la pintura ganara en fluidez. Después, la pintura se vertería directamente sobre la tela sin imprimar. El hecho de que la tela no estuviera preparada la haría permeable al líquido, quedando empapada de él. Esta pintura diluida y absorbida por la tela crearía diferentes efectos de veladuras de colores, similares a los de las acuarelas sobre el papel. El empleo de este método será determinante para multitud de artistas que vieron en la stain painting una manera excelente de combinar estilo y técnica en la búsqueda de un lenguaje poético según el cual la pintura seguiría “viva” dentro del lienzo, extendiéndose de manera natural mientras la tela la absorbe junto con su disolvente, creando una especie de aura alrededor de la mancha de color. Es algo que se vio por primera vez en la exposición de Helen Frankenthaler de 1952, Mountains and Sea, cuya obra principal causó sensación por su aspecto de acuarela.

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Lo fundamental aquí es que Helen Frankenthaler vertía directamente la pintura sobre la tela, creando esas manchas características fruto de una suerte de casualidad controlada, como ocurría en las action paintings de Pollock. Precisamente Jackson Pollock fue uno de los grandes beneficiarios de esta técnica, pues el empleo de la misma enlazaba plenamente con su deseo de romper con los métodos tradicionales de la pintura en cuanto a las herramientas empleadas, al proceso de pintar en sí y al soporte a utilizar. Sus drippings y all overs pintados desde 1947 ganarán en intensidad y cuerpo gracias este revolucionario método.

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Helen Frankenthaler resultaría tremendamente influyente para los color-field painters o pintores de campos de color, que convertiran el empleo de la stain painting en piedra angular de su producción artística.

 Para profundizar más en la obra y las técnicas de Helen Frankenthaler, recomiendo una lectura alternativa: El trabajo de fin de máster de Javier Málvarez: Helen Frankenthaler, Explorando la fluidez.

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